Raúl Varga

¿Y QUE VOTAMOS EL 14 DE OCTUBRE?

El contexto mundial continúa en plena efervescencia, mientras en nuestro país, nos acostumbramos a pensar que cada día puede ser peor. Y lo lamentable es que así parece, puesto que los índices de la economía ya no sorprenden y hasta casi ya no asustan. El índice que mide el riesgo país supero los 1900 puntos básicos, esta medición, por supuesto no es nada inocente, ya que la hace uno de nuestros principales acreedores la J.P. Morgan.

De todos modos se vive un inusual ambiente de campaña, por un lado la gente totalmente descreída y por el otro los candidatos, sobre todo de los grandes partidos, jurando y perjurando que todo cambiará. La poca credibilidad en los políticos permitió que las encuestas fueran poco relevantes ante la sociedad, el desinterés y hasta la falta total de información por parte del ciudadano adelantan un resultado catastrófico para los profesionales de la política. Pero eso en realidad no importa por que el sistema está hecho para que los votos en blanco, impugnados o inválidos no sean tomados en cuenta.

La pregunta es entonces ¿es importante esta elección?
Ciertamente es muy importante, estamos en condición de elegir a los integrantes de la Cámara de Senadores de la Nación, y no serán ya las provincias o en muchos de los casos las transas entre camarillas que envíen al Senador a ese lugar, que se convirtió en una feria del lobby o mejor dicho de la coima. ¿los Diputados?, salvo honrosas excepciones, el resto solo piensa en intereses personales y moralmente no están muy lejos de los senadores. Sin embargo estas elecciones como todas, es sumamente vital, ya que de sus decisiones dependen nuestro futuro. ¿no lo cree?. Pues piense solo en quienes aceptaron las privatizaciones, los constantes ajustes, los despidos o leyes que afectan directamente a la educación, salud a al hambre de la gente. Esas leyes que les sirven a los poderes económicos a proseguir con el mando y permitiendo que se sigan subsidiando a los que más tienen mientras continúan generando riqueza a costa de todo un país que suma quiebras en las producciones regionales, ataques a la educación, la ciencia y la tecnología, la salud de sus habitantes, las Pymes y un sin fin de cuestiones que hacen de un país más libre.

Claro que es importante el voto. Mucha gente con razón piensa en un voto en blanco, impugnado o lo que sea, para decir a la clase política que no estamos de acuerdo con lo que hacen. Sin embargo creo que ellos lo saben mejor que nosotros de la situación, y que la mejor manera de decir que estamos en desacuerdo es precisamente eso, decirlo. Y lo podemos hacer a votando a aquellos partidos que no tuvieron históricamente la posibilidad de demostrar lo que piensan. Es necesario un cambio responsable ya que solo nos queda una imperfecta herramienta en este sistema para poder “poder” en el futuro nuestro y el de nuestros hijos. Es necesario dejar el mensaje a la clase política que aún el soberano sigue siendo el pueblo.